Una mañana de trabajo cualquiera

Me paro un momento y miro en lo que estaba trabajando, y los programas que tengo abiertos ahora mismo, y no puedo evitar pensar que soy lo más alejado del minimalismo. Al menos en lo que se refiere al ordenador. Era minimalista cuando no tenía dinero más que para mi querido Amstrad CPC 464 con el monitor fósforo verde, con su unidad de casetes. El único periférico que tenía era un Joystick. Y a usarlo. Pero veía en las películas a gente en países lejanos y extraños, en salas llenas de ordenadores.

Como el programador de Parque Jurásico (que, por supuesto, además de ser el malo, cobarde y torpe, estaba mal pagado y era gordo y feo). Por cierto, si veis de nuevo JP os llamarán la atención dos cosas: una, que están programando fumando, algo impensable en cualquier entorno de hoy en día. La otra, que el sistema de “bug tracking” que usan es una libreta donde van anotando los errores :-)

Volviendo al tema que me traía aquí, en esta mañana he comenzado programando en C, en el IDE Eclipse corriendo sobre Windows 7. Ese Windows 7 está instalado en mi MBP. Por si fuera poco frikismo, he usado el escritorio remoto de Windows para programar esos ejemplos en una ventana del iMac de 27″, que para eso tengo una pantalla grande. Mientras programaba iba actualizando la presentación de Keynote que acompaña al curso, en el iMac. Sonaba la música desde iTunes, donde estaba restaurando mi iPhone 3Gs con una copia de seguridad de ayer: mis niños han borrado algunas fotos en un descuido.

He terminado con C y me he pasado a WordPress. Arrancando una máquina virtual VMWare de Bitnami, que ya tiene un entorno WP completo sobre Linux, me he dedicado a crear un nuevo sitio para migrar una vieja web que hice hace ya la tira en Typo3. Es decir, instala plugins, widgets, temas, escribe posts, importa información, etc.

Ahora toca pensar en el próximo curso de Java EE que tengo que impartir a finales de mes. Java, Servlets, EJBs, JBoss, Eclipse de nuevo (aunque ahora en su “sabor” Java). Tendré que ojear un libro, que tengo en formato CHM (formato típico de Windows en otra época). Y luego, un poco de Objective C para comenzar un proyecto iPad que me han encargado. Tengo cosas que leer de UML…

Es por este desbarajuste de trabajo que tengo, con tantas tecnologías, frameworks, lenguajes, herramientas y entornos distintos por lo que amo a mis dos Macs. Necesito ser anti-minimalista, ya que si lo fuera no podría hacer la mitad de las cosas que hago. Esta es la razón de haber ampliado mi iMac a 12 GB de RAM. Aún así, procuro no instalar nada si ya tengo una aplicación que hace más o menos lo mismo, que si no acabas con un montón de aplicaciones similares que no acabas de dominar en profundidad.

Bueno, sigo, que quiero ir terminando. Que no hace mucho me comentaron que a lo mejor tengo que aprender CLIPS:-)

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“The more memory and HD you’ll have, the happier you’ll be”

No recuerdo dónde escuché esta cita por primera vez. Debió de ser en los años de la carrera, allá por el 94 ó 95. Sí, en la prehistoria. El caso es que la he usado muchas veces. Y la última vez ha sido para responder a gente que se asustaba en Twitter de que le he puesto al iMac 12 GB de RAM. ¿Es mucho?. ¿Es poco?. Vamos con ello.

Lo  primero, dar la razón fundamental de ponerle tanta memoria al iMac: porque puedo. Sí, así de sencillo. En el 94 ni hubiera soñado con estas cantidades de memoria, ni siquiera para un disco duro. Es como pensar hoy en una RAM de 32 Hexabytes. Así que no podía plantearme si era mucho o poco: simplemente no podía. Pero hoy en día, cuando 8 GB cuestan 120 Eur. IVA inc., si necesitas esa memoria, o te apetece, tampoco es una inversión que te lleve a la bancarrota.

Además, cuando es aquí donde me gasto mi dinero. Quiero decir, que no tengo moto, no me gustan los coches potentes, ni la ropa de diseñador, ni juego al bingo, ni me gusta la coca, ni jugar al póker. Mis vicios son baratos ¡qué le vamos a hacer!. Nada me gusta más que un buen gadget electrónico. Hay quien le da por coleccionar sellos, o montar maquetas. O tener un yate. Yo tengo chismes.

Así que nada mejor para complementar a mi querido iMac Core i7 que estos 8 GB, que se han sumado a los 4 GB que traía de fábrica. Ahora tengo una máquina redonda, muy equilibrada, potente y estable. Y de la pantalla, para qué hablar :-)

En un día normal de trabajo, si miro el consumo de memoria me puedo encontrar con algo como esto:

Memoria usada

Memoria usada

Este es el consumo que tengo mientras escribo estas líneas. Se puede ver que, usado (ya sea por programas, por el S.O. o que está “cacheando” algo en memoria) tengo 4,59 GB. Algo más que los 4 GB originales. Hace unos meses, el equipo estaría paginando, es decir, tendría que sacar algún programa de memoria y guardarlo en disco (normalmente el que hace más tiempo que no se usa). El dato de Paginación (salidas) sería mayor que 0, y todo el sistema me iría más lento. Estaría tratando de ejecutar, a la vez, más programas de los cabrían en mi memoria RAM.

Como se puede ver, el problema ahora no es ese. Me sobran 7,40 GB. ¿Excesivo?. Para nada. En cuanto tenga que correr alguna máquina virtual con VMWare, o lanzar XCode 4 (con todo lo que ello implica), o jugar a Left 4 Dead 2 sin parar algo ;-) la memoria disminuye y se queda en algo como esto:

Usando memoria

Usando memoria

Uso el ordenador muchas horas al día. Por trabajo, y por placer. Y no hay cosa que me irrite más que quedarme sin espacio en disco, o ver que la máquina no va todo lo “fina” que debiera, por una tontería como es la RAM. Así que, como dice el título, un poco de RAM me hace mucho más feliz. ¡Comprueba la tuya!

P.D.: Si quieres saber cómo interpretar el uso de memoria que está haciendo tu Mac, te recomiendo este excelente post de MPG.

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Qué necesitas instalar para programar en C en Windows

Tengo que impartir un curso de introducción a la programación, utilizando el lenguaje C, dentro de unos días. ¡Bien!. Ya hacía años que no podía disfrutar con un curso así, en el que puedes enseñar los fundamentos a un grupo de personas, y ves cómo aprenden desde el principio y cómo van evolucionando. Encima, para mayor regocijo del docente, el lenguaje elegido es C. Siempre he considerado C como mi lenguaje totem, el hogar a la que volver, con el que me siento más a gusto. En los 90 programé bastante en C y C++. Pero a finales de la década, llegaron primero Visual Basic y luego Java, y no volví a programar en C. Hasta que el año pasado empecé a aprender Cocoa y Objective C para hacer Apps en Apple iOS. Y me ilusioné al descubrir que Objective C es un superconjunto estricto de C, es decir, que tiene todo lo que tiene C, y más cosas.

Así que el curso pinta bien. Si lo pudiera impartir en Linux, ya sería la repera (porque en Mac ni me lo planteo: las empresas cárnicas aún no lo usan). Pero todo no puede ser perfecto. El cliente quiere Windows. Bueno, sin problemas, yo no soy anti-nada. Windows 7, como ya he comentado antes, me parece un buen S.O. No es mi elección para el día a día, porque me siento más cómodo en UNIX (Mac en este caso), pero la última versión es una buena elección para sus usuarios. El problema entonces era encontrar un compilador y entorno integrado que fuese cómodo para programar y que ya conociese. Y si fuera Software Libre, perfecto.

Con estos requisitos, Visual Studio queda fuera. Cierto, llevas el IDE y el compilador integrados de una vez, pero no lo he usado nunca. Y aunque ahora es gratis la versión exprés (o podría usar una de prueba para el curso) no me apetecía pelearme con otro IDE. Netbeans cumple casi todo, pero no lleva integrado el compilador. Ni Eclipse, pero ya que conozco razonablemente Eclipse tras todo el tiempo que le he dedicado impartiendo cursos de Java y preparando certificaciones, me parecía la mejor opción. Así que vamos con la instalación de Eclipse para programar en C en Windows.

Instalar el compilador de C

Lo primero que hay que tener claro es que Eclipse sólo es un Entorno Integrado de Desarrollo. Un IDE. Un editor potente, un programa para organizar tus proyectos de software y no pelearte con ficheros sueltos en una carpeta, un sitio donde ver los errores de compilación y leer la ayuda. Un aglutinador de herramientas. Pero no es un compilador. No lo incluye. E igual que cuando preparas un Elcipse para programar en Java hay que instalar previamente el JDK, que incluye el compilador de Java, aquí hay que instalar el compilador de C.

Buscando uno libre y moderno (el último compilador de C que usé en S.O. Microsoft fue el djgpp sobre MSDOS), di con MinGW, Minimalist GNU for Windows, un conjunto de herramientas GNU (las mismas que se encuentran en GNU/Linux) pero compiladas para Windows. ¡Perfecto!. Instalando esto ya tengo GCC (el compilador de C en Linux y Mac de toda la vida), make y el resto de herramientas de desarrollo desde la linea de comandos. Instalarlo es descargar el ejecutable y pulsar en Siguiente, Siguiente hasta el final. Ojo: instala MinGW en C:\MinGW para evitar problemas posteriores. Es el sitio que aparece por defecto al instalar, así que déjalo como esté.

Tras la instalación, y para que Eclipse pueda encontrarlo, tendremos que añadir la carpeta con los ejecutables de MinGW al PATH del sistema (instrucciones en Inglés, o bien sigues leyendo). Para poder usar cualquier programa en Windows tenemos dos opciones: o bien vamos a la carpeta donde está el programa y lo lanzamos desde ahí, o incluímos la carpeta en la variable PATH del sistema de forma que cada vez que se necesite ejecutar ese programa Windows lo encuentre. Vamos a ello. Abrimos un explorador de Windows (Tecla Windows + E) y pulsamos con el botón derecho del ratón sobre Equipo.

Configuración del Sistema

Configuración del Sistema

Si pulsamos en “Configuración Avanzada del Sistema” nos aparecerá la ventana clásica de “Propiedades del Sistema” de XP. Si no está abierta, hacemos click sobre la pestaña “Opciones avanzadas” y veremos un botón abajo del todo que pone “Variables de entorno”. Entrando, veremos dos tipos de variables: del Sistema y de nuestro usuarios. Las variables del Sistema tienen efecto para cualquier usuario que inicie sesión en esta máquina, mientras que las del usuario sólo nos afectan a nosotros mismos. Cuando añado algo al PATH, me gusta que sea a nivel del Sistema, así que buscamos PATH y doble click. En la ventana que se abre, debemos ir al final de la lista de directorios, añadir un punto y coma y la carpeta donde está MinGW.

Configurando PATH

Configurando PATH

Mi PATH queda algo como:
%SystemRoot%\system32;%SystemRoot%;%SystemRoot%\System32\Wbem;...;C:\MinGW\bin

La prueba definitiva de que todo está OK es abrir un intérprete de comandos de Windows, pulsando la Tecla Windows + R y escribiendo “cmd” en el diálogo que aparece. Si escribimos gcc -v y nos aparece información sobre nuestra versión instalada del compilador de C GCC, felicidades. Ya podemos compilar.

MinGW funciona!

MinGW funciona!

Instalar un entorno JRE de Java

Eclipse es un programa que está escrito en Java. Luego para poder ejecutarlo necesitamos instalar en nuestro Windows el JRE (Java Runtime Environment). Una vez que lo tengamos, podremos ejecutar cualquier programa Java, así como Applets en el navegador. Probablemente ya lo tengas instalado (puedes ver si tienes en Archivos de Programa una carpeta llamada Java) pero si tienes dudas, instálate el último JRE de la página de Sun (ahora Oracle). Para comprobarlo, desde una terminal, escribe java -version.

Instalar Eclipse CDT

Siguente paso: descargar Eclipse. Para ello, buscaremos la versión correcta, ya que Eclipse es un IDE que sirve para todo. Con Eclipse podemos programar en C, C++, Java, PHP, … casi en cualquier cosa. Por ello, hay paquetes ya precreados con un Eclipse totalmente configurado para un uso determinado. El que nos hace falta en este caso es el Eclipse CDT

Descargamos el fichero (tardará un rato, pesa unos cuantos MB) y una vez lo tengamos, lo movemos a la carpeta que queramos. Aunque Eclipse sea un programa no se “instala” en Archivos de Programa, aunque podemos moverlo ahí. Realmente se descomprime, se abre, se pulsa sobre el icono de Eclipse y listo.

Si todo ha ido bien, podremos crear un nuevo proyecto C, añadir un fichero y compilar sin problemas. Pero esto va a ser material para otro post.

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El mapa de red de mi casa

Mal vamos cuando me he tenido que hacer un mapa de red para enterarme de algunas máquinas (las principales) que tengo por casa. Digo algunas, porque no están todas. Están las fundamentales de trabajo y ocio, pero no aparecen mis iPhones ni algunas otras que colecciono y se pueden conectar a la red (Amiga 1200, Amiga 600, Sun Solaris, PowerMac G3, Pentium IV, etc.).

El esquema de red de mi casa :-)

El esquema de red de mi casa :-)

¿Que para qué quiero tantas máquinas? ¡Eso mismo empiezo a preguntarme yo! Unas las he comprado por trabajo (el Dell Inspiron 9400 fue mi portátil de trabajo hace tres años), otras por gusto (mi MacBook Pro, o el PowerMac G5, aunque ahora son mis herramientas principales de trabajo). Otros me los he ido encontrando por el camino y, a fin de cuentas, a todo Geek le gusta almacenar cacharros con los que trastear. Si no, no nos llamaríamos Geeks :-)

Tengo que escribir un post de mi escritorio actual y cómo y para qué utilizo cada ordenador. Y también voy a empezar a soltar lastre. Ahora que acabo de ver este mapa, me ha entrado pánico :-)

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El tablet de Apple va a triunfar donde otros fracasaron

Mis predicciones para el tablet de Apple en 2010
Me pongo el vestido de pitoniso para hacer una predicción en mi blog (a fin de cuentas, como está haciendo todo el mundo) y dar mi opinión totalmente subjetiva basada en un montón de rumores que pululan estos días por Internet. ¿Y sobre qué va a versar tu prosa profética, Maese Nostradamus?. Sobre el tablet de Apple, aparato ya casi mítico en el imaginario colectivo de los seguidores de San Steve Jobs, esperado y rumoreado durante años, y que parece que, al fin, va a aparecer este Enero de 2010, no se sabe si el día 26 o el 27.
¿Un tablet PC? ¿Y por esto tanto rollo? ¿Pero no llevan existiendo los tablets desde que el mundo es mundo? O por lo menos desde el 2000, que yo recuerde… Sí, es cierto. La categoría TabletPC, tal y como la conocemos hoy día, lleva existiendo bastante tiempo. También, cada año, las grandes consultoras (gente que cobran por ser pitonisos, no como yo que encima hago esto de gratis) hacían su predicción, advirtiendo que “este iba a ser el año de los tablets” cada vez que alguna firma de hardware se aventuraba a sacar un modelo con capacidades táctiles. Nos hablaban de sus posibles usos, de un mundo donde en los hospitales, aeropuertos, almacenes, la gente llevaría TabletPCs y no esos pesados portátiles, y que se usaría el stylus (el lápiz) para la entrada de datos, que para eso es un paradigma de interaccion con la máquina más sencillo, y humano, y todo eso. Claro, que estos son también los que cada año nos hablaban de que este sí, era el año de Linux en el escritorio. Viendo que han fallado 10 veces en una década, con toda la cara del mundo proclaman ahora que Linux será el S.O. de la segunda década del siglo XXI. Con predicciones tan finas como estas, sorprende que la gente les escuche. En fin, ¿por dónde iba?. ¡Ah, sí, el TabletPC!
Estamos ahora mismo en una situación similar a cuando Apple presentó el iPod. O el iPhone. Ya existían innumerables reproductores de MP3 en un mercado saturado donde el personal se peleaba a ver quién metía más cosas en un aparato cada vez con más botones y más barato. Y, de pronto, se planta Apple con un aparatito blanco, apenas sin botones, que ni graba, ni tiene radio, ni nada de nada. Y se come el mercado. Redefine la categoría. Ahora se llaman “iPods”, y no reproductores de MP3. La clave: iTunes, la sencillez para descargar música y la facilidad de uso del iPod. En 2007, con el iPhone, vuelven a repetir el mismo éxito. ¿Existían smartphones antes del iPhone? Pues sí, pero instalarles cosas estaba vedado a los iniciados. El Apple Store ha terminado con ésto, y de rebote, ha redefinido la categoría SmartPhone: ahora casi todos son táctiles (quitando a BlackBerry, el Dodo de esta industria), tienen su tienda de aplicaciones y piensan primero en la usabilidad.
Pues con el TabletPC va a pasar lo mismo. ¿Qué entendemos por TabletPC? Pues una cosa como éste Fujitsu Siemens Lifebook, que he estado usando en Isotrol hasta mi marcha. Es un PC, con un XP o Ubuntu un poquito adaptado, con una pantalla táctil de baja calidad (no se ve del todo bien, no hay comparación por ej. con una pantalla LED), con un Stylus que emula el ratón, y con algún detalle para que sea más “tablet” como que la pantalla se da la vuelta. Pero, realmente, son un portátil PC con todas sus ventajas e inconvenientes:
- hay que encenderlos y esperar a que arranquen: la BIOS, el cargador de arranque, el S.O., la pantalla de Login, la carga de applets en el escritorio…
- pesan como un portátil, por mucho que quieran ser más portátiles
- los ventiladores que llevan para disipar el calor te impiden cogerlos como un tablet real
- el S.O. que llevan no está pensado para manejarlo como tablet. Es un XP con algunas adaptaciones, como el teclado en pantalla (que existe por cierto desde Windows 95) y con aplicaciones para tomar notas. Pero al final para lanzar una aplicación hay que buscar en el Menú Inicio.
Pese a estas limitaciones, yo le intenté sacar partido y a muchas reuniones acudía con el chisme para tomar notas manuscritas en lugar de con una libreta. O lo usaba para leer PDFs y marcar las partes interesantes o anotar encima de ellos. Y me gustaba, porque eran más que un portátil, aunque no lo que debería de ser un tablet. Con el Fujitsu me estudié, por cierto, el SCJP completo en libro electrónico…
Pero eso no es lo que debería ser un tablet que triunfe. ¿Y cómo debe ser, entonces?. Yo lo veo, como la pantalla del MabBook Air, evidentemente sin teclado, y de 10″ (que según dicen los rumores es el tamaño que va a tener). Sin botones fisicos, al estilo del iPhone: uno para sacarlo del reposo, otro para el volumen, una entrada para auriculares, etc. Y muy fino. Aunque el S.O. que lleven permita ejecutar aplicaciones del iPhone de forma directa (lo que le daría de saque acceso a un catálogo enorme de programas de todo tipo), creo que no va a ser una copia aumentada del iPhone OS, sino algo distinto, que no alcanzo a pronosticar.
“Bueno, y ahora que lo tenemos ¿para qué lo vamos a usar?. ¿Lo va a comprar la gente?. A fin de cuentas, para mini-ordenador ya tengo mi iPhone. Y un eBook Reader no me cansa la vista y es más barato. Y como portátil, donde se ponga mi MacBook…”. Estos son los razonamientos que nos estamos haciendo todos los aficionados a la tecnología y clientes de Apple (y de otras marcas). Somos Geeks que ya tenemos un montón de cacharros, llevamos un montón de años probando chismes y miramos con un poco de desconfianza a la idea de este “mestizo” nuevo, al que no sabemos bien cómo tratar ni donde ubicarlo. Y ahí está el problema. No en la nueva idea de tablet, ni en su potencial, sino en nuestros prejuicios. Pensemos ahora por un momento en un usuario que no tenga ordenador, o que tenga un portátil con unos tres o cuatro años, pero que no utiliza a diario, porque es lento en arrancar, tiene virus, le resulta complicado de usar, al que no quiere dedicarle tiempo para aprender a usarlo: sólo lo quiere para navegar por Internet, leer el correo, ver vídeos en YouTube, escuchar música mientras lee algo, etc. No va a editar vídeo. Ni a programar con XCode. Ni va a conectar su servidor local WoW que corre en una Nintendo Wii con su servidor de descargas Torrent, escrito en LIST y que corre en su Sega Megadrive. No es un friki. Es tu madre, que nunca ha usado el ordenador porque “es muy complicado”. Y no quiere un iPhone. Bien porque le gustan otro tipo de teléfonos, o porque la pantalla del iPhone es pequeña.

Me pongo el vestido de pitoniso para hacer una predicción en mi blog (a fin de cuentas, como está haciendo todo el mundo) y dar mi opinión totalmente subjetiva basada en un montón de rumores que pululan estos días por Internet. Vamos, lo que se llama una opinión autorizada o voz experta. ¿Y sobre qué va a versar tu prosa profética, Maese Nostradamus?. Sobre el tablet de Apple, aparato ya casi mítico en el imaginario colectivo de los seguidores de San Steve Jobs, esperado y rumoreado durante años, y que parece que, al fin, va a aparecer este Enero de 2010, no se sabe si el día 26 o el 27.

¿Un tablet PC? ¿Y por esto tanto rollo? ¿Pero no llevan existiendo los tablets desde que el mundo es mundo? O por lo menos desde el 2000, que yo recuerde…

Sí, es cierto. La categoría TabletPC, tal y como la conocemos hoy día, lleva existiendo bastante tiempo. También, cada año, las grandes consultoras (gente que cobran por ser pitonisos, no como yo que encima escribo esto de gratis) hacían su predicción, advirtiendo que “este iba a ser el año de los tablets” cada vez que alguna firma de hardware se aventuraba a sacar un modelo con capacidades táctiles. Nos hablaban de sus posibles usos, de un mundo donde en los hospitales, aeropuertos, almacenes, la gente llevaría TabletPCs y no esos pesados portátiles, y que se usaría el stylus (el lápiz) para la entrada de datos, que para eso es un paradigma de interaccion con la máquina más sencillo, y humano, y todo eso. Claro, que estos son también los mismos que cada año nos hablaban de que este sí, era el año de Linux en el escritorio. Viendo que han fallado 10 veces en una década, con toda la cara del mundo proclaman ahora que Linux será el S.O. de la segunda década del siglo XXI. Con predicciones tan finas como estas, sorprende que la gente les escuche. En fin, ¿por dónde iba?. ¡Ah, sí, el TabletPC!

iPod-packaging

iPod original. Foto de Flickr. Pulsa para ver el autor.

Estamos ahora mismo en una situación similar a cuando Apple presentó el iPod. O el iPhone. Ya existían innumerables reproductores de MP3 en un mercado saturado donde el personal se peleaba a ver quién metía más cosas en un aparato cada vez con más botones y más barato. Y, de pronto, se planta Apple con un aparatito blanco, apenas sin botones, que ni graba, ni tiene radio, ni nada de nada. Y se come el mercado. Redefine la categoría. Ahora se llaman “iPods”, y no reproductores de MP3. Las claves: iTunes, la sencillez para descargar música y la facilidad de uso del iPod. En 2007, con el iPhone, vuelven a repetir el mismo éxito. ¿Existían smartphones antes del iPhone? Pues sí, pero instalarles cosas estaba vedado a los iniciados. El Apple Store ha terminado con ésto, y de rebote, ha redefinido la categoría SmartPhone: ahora casi todos son táctiles (quitando a BlackBerry, el Dodo de esta industria), tienen su tienda de aplicaciones y piensan primero en la usabilidad.

Fujitsu_Siemens_Tablet_PC

Foto de la Wikimedia. Pulsa para ir.

Pues con el TabletPC va a pasar lo mismo. ¿Qué entendemos por TabletPC? Pues una cosa como éste Fujitsu Siemens Lifebook de arriba, que he estado usando en Isotrol hasta mi marcha. Es un PC, con un XP o Ubuntu un poquito adaptado, con una pantalla táctil de baja calidad (no se ve del todo bien, no hay comparación por ej. con una pantalla LED), con un Stylus que emula el ratón, y con algún detalle para que sea más “tablet” como que la pantalla se da la vuelta. Pero, realmente, son un portátil PC con todas sus ventajas e inconvenientes:

  • hay que encenderlos y esperar a que arranquen: la BIOS, el cargador de arranque, el S.O., la pantalla de Login, la carga de applets en el escritorio…
  • pesan como un portátil, por mucho que quieran ser más portátiles
  • los ventiladores que llevan para disipar el calor te impiden cogerlos como un tablet real
  • el S.O. que llevan no está pensado para manejarlo como tablet. Es un XP con algunas adaptaciones, como el teclado en pantalla (que existe por cierto desde Windows 95 o antes) y con aplicaciones para tomar notas. Pero al final para lanzar una aplicación hay que buscar en el Menú Inicio.

Pese a estas limitaciones, yo le intenté sacar partido y a muchas reuniones acudía con el chisme para tomar notas manuscritas en lugar de con una libreta. O lo usaba para leer PDFs y marcar las partes interesantes o anotar encima de ellos. Y me gustaba, porque eran más que un portátil, aunque no lo que debería de ser un tablet. Con el Fujitsu me estudié, por cierto, el SCJP completo en libro electrónico…

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56 diseños inventados (concepts) del posible aspecto del iTablet

Pero eso no es lo que debería ser un tablet que triunfe. Vamos, que no va a ser lo que va a sacar Apple. ¿Y cómo debe ser, entonces?. Yo lo veo, como la pantalla del MabBook Air, evidentemente sin teclado, y de 10″ (que según dicen los rumores es el tamaño que va a tener). Sin botones fisicos, al estilo del iPhone: uno para sacarlo del reposo, otro para el volumen, una entrada para auriculares, etc. Y muy fino. Aunque el S.O. que lleven permita ejecutar aplicaciones del iPhone de forma directa (lo que le daría de saque acceso a un catálogo enorme de programas de todo tipo), creo que no va a ser una copia aumentada del iPhone OS, sino algo distinto, que no alcanzo a pronosticar. Aunque el tamaño de pantalla de 10,1″ que se rumorea se parece de forma curiosa a la superficie de 9 iPhones, colocados en un cuadrado de 3×3. Teniendo una pantalla que sea un múltiplo sencillo de la pantalla del iPhone, la emulación de las aplicaciones sería directa.

“Bueno, y ahora que lo tenemos ¿para qué lo vamos a usar?. ¿Lo va a comprar la gente?. A fin de cuentas, para mini-ordenador ya tengo mi iPhone. Y un eBook Reader no me cansa la vista y es más barato. Y como portátil, donde se ponga mi MacBook…”.

Estos son los razonamientos que nos estamos haciendo todos los aficionados a la tecnología y clientes de Apple (y de otras marcas). Somos Geeks que ya tenemos un montón de cacharros, llevamos un montón de años probando chismes y miramos con un poco de desconfianza a la idea de este mestizo nuevo, al que no sabemos bien cómo tratar ni donde ubicarlo. Y ahí está el problema. No en la nueva idea de tablet, ni en su potencial, sino en nuestros prejuicios.

Pensemos ahora por un momento en un usuario que no tenga ordenador, o que tenga un portátil con unos tres o cuatro años, pero que no utiliza a diario, porque es lento en arrancar, tiene virus, le resulta complicado de usar, al que no quiere dedicarle tiempo para aprender a usarlo: sólo lo quiere para navegar por Internet, leer el correo, ver vídeos en YouTube, escuchar música mientras lee algo, etc. No va a editar vídeo. Ni a programar con XCode. Ni va a conectar su servidor local WoW que corre en una Nintendo Wii con su servidor de descargas Torrent, escrito en LISP y que corre en su Sega Megadrive. No es un friki. Es tu madre, que nunca ha usado el ordenador porque “es muy complicado”. Y no quiere un iPhone. Bien porque le gustan otro tipo de teléfonos, o porque la pantalla del iPhone es pequeña.

Para este tipo de usuarios, llegar a casa y en un momento, tocando un botón, tener el navegador ya dispuesto para buscar algo, consultar el tiempo, leer el correo y dejar el tablet en la mesa del salón mientras vas a hacer la cena va a ser una bendición. Una segunda liberación. Con el portátil ya no tenemos que estar atados a una mesa. Pero hay que sentarse para usarlo. Con un tablet podemos estar haciendo la comida y leyendo el periódico. O llevarlo como bathroom reading de forma más cómoda (ya, ya se que mucha gente se lleva el portátil; un amigo mío se llevaba la guitarra…). Es la máquina para consultar algo antes de irte a dormir, para sacar en el metro de camino al trabajo, la máquina ultraportable que usaremos en el 90% del tiempo. Porque, lanzo esta pregunta a los poseedores de un iPhone / Android. ¿Cuál de vuestros ordenadores es el que usáis más? Efectivamente, el que ya está arrancado. Pues lo mismo, pero con un poco más de pantalla.

En cuanto esté en el Apple Store cae uno… o dos :-)

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Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Me uno al Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales de Internet. Ya está bien de tanto canon, de considerarnos chorizos de forma preventiva, de que una entidad privada aterrorice a toda España como los nuevos matones del barrio cobrando por su protección digital y a que nos tomen por tontos.

Este Manifiesto está por toda Internet. Os animo a copiarlo y difundirlo si estáis de acuerdo. En mi caso, lo he copiado de Microsiervos.

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¡Al fin! Vídeo de la grabación de Macniacos en el EBE09, subido

Ha costado lo suyo. Pero, al final, parece que se ha subido el vídeo. En el Evento Blog España 2009 (EBE09 para acortar) que tuvo lugar del pasado 13 al 15 de Noviembre conocí a mucha gente y estuve en bastantes sitios. Pero lo que marcó con diferencia el EBE09 para mi fue el conocer a José y Valen, las dos voces del podcast Macniacos. Tras unos tuiteos previos, quedamos el Sábado 14 y grabamos, en directo, cómo se hace un podcast. Bueno, lo han bautizado como tertulia podcastera, porque realmente no hablaron de nada concreto.

En este episodio participaron Valen y José, de Macniacos, Berto Pena (ThinkWasabi), Serantes (del Blog de Serantes) y Rubén (Tazzito). Lo grabamos entre Juaco y yo, con mi vieja cámara SD Sony, que tan buen servicio me está dando. De momento lo he subido a Blip.tv, y necesitas tener instalado algún plug-in de quicktime para ver el vídeo. Por desgracia, hay algún error al convertirlo a Flash. Intentare en los próximos días subirlo a algún otro sitio, ya que en Youtube los vídeos sólo pueden tener 10 minutos de duración máxima y en Vimeo las cuentas gratuítas sólo pueden subir 500 MB por semana. Y este videocast, con su 59 min. y 640 MB sobrepasa todo lo esperado. Aunque casi cumple con la Ley Emilcar :-). Si consigo ponerlo en Flash en algún otro sitio actualizaré el post y lo comunicaré por Twitter.

Pulsa para ver el vídeo en Blip.tv

Pulsa para ver el vídeo en Blip.tv

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¡Ya puedes seguirme en Twitter!

Si quieres mantenerte informado de en qué ando metido, recibir URLs interesantes en tu timeline o contactar rápidamente conmigo, puedes seguirme en Twitter.
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Ya llevo publicados unos cuantos Tweets, sobre todo para ir probando la herramienta. Aunque la cosa se ha desbocado un poco en el EBE09. Tenía incontinencia Twittera :-)
Yo era de los que no tenían claro para qué demonios sirve esto de Twitter, que a fin de cuentas no es más que un servicio que te permite colgar en una web SMSs glorificados. Aunque lo use mucha gente, las ideas detrás de Twitter no son nuevas, aunque sí que lo es la forma de usarlas:

  • los cambios de estado existen desde que hay clientes de mensajería instantánea. Aunque antes no quedaban registrados en ningún sitio y se perdían. Y no podías consultar que tu prima, hace dos meses, “acababa de bajarse del autobús”
  • los chats nos ofrecían comunicación directa con un grupo de amigos. Pero esta comunicación es síncrona: nuestros amigos deben estar conectados a la misma vez que nosotros para poder charlar. Twitter es asíncrono. Uno Twittea algo y ya lo verán luego sus compañeros de sala de chat, transformados ahora en followers. Y aunque nos sorprenda, las comunicaciones asíncronas siempre son más rápidas que las síncronas (especialmente con tantas personas) porque no hay que esperar turno de palabra.
  • Twitter es bastante cutre con sus 140 caracteres de máximo. Hay que apoyarse en otros servicios para subir una foto o acortar un enlace. Pero quizá esto se transforma en virtud: hay que ser directo. Supongo que en el infierno a Fidel Castro lo van a condenar a Twittear sus discursos por toda la eternidad.

Yo no quiero usar Twitter para quedar con los amigos, o para los cambios de estado. Para eso, prefiero Facebook, que es público, pero entre un grupo de gente con la que me relaciono. Twitter lo voy a usar de forma “profesional”, para hacer SEO personal. Creo que debe ser una forma de descubrir a los demás contenido interesante con el que te has topado, contar qué estás haciendo en el trabajo, qué nuevos proyectos arrancas, cuándo has escrito algo en tu blog, etc.

Bueno, me uno a esta nueva red social, con cierto atraso y un poco de reluctancia, pero viendo los cuatro primeros Followers que tengo, ¡se le sube a uno a moral!

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“Libre” no es una característica; “gratis”, sí

Foto de un dentista, sacada de Flickr

Foto de un dentista, sacada de Flickr

Aquella tarde, Pepito Pérez llegó sudando copiosamente al dentista de su barrio. Por supuesto que estaba en una segunda planta y, por supuesto, el ascensor estaba estropeado. Con cada latigazo de su muela un escalofrío le recorría la espinal dorsal y se olvidó de su miedo a los dentistas, del sonido del torno, del sabor amargo de la anestesia…

Se sentó en el sillón, tras esperar lo que le pareció una eternidad (lo suyo era una emergencia) y le dijo al dentista:

  • doctor, esta muela me está matando, ¡Sáquemela, por favor!

a lo que el dentista, mirándole perplejo y quitándose la mascarilla (el cubrebocas) le respondió:

  • mi querido Pepito, veo que tu uso habitual de otros servicios y tu nivel de ignorancia te hacen creer que soy médico. Pero no, soy dentista. Y lo que tienes mal es un canino, no una muela. Además, probablemente con una endodoncia te baste, no hay necesidad de una extracción…

¿Alguien se imagina, dónde mandó pepito a aquel dentista? Pepito lamentó no disponer de un teclado como éste para esa misión, pero le dejó muy claro, entre gritos, al de blanco, que fuera médico, dentista o churrera, a él le dolía un diente, y que acabara con el dolor, que luego para cobrar no íbamos a ser tan detallistas…

Parecerá una exageración, pero esto es lo que te encuentras en ciertos círculos informáticos cuando te tratan de convencer de que Sí, éste es el año de Linux en el Escritorio, sólo porque es libre. Y aquí está la clave: para un usuario normal (el 99,99% de los usuarios de una plataforma) que el Software sea libre no le aporta nada, no es una característica conocida y por tanto deseable. Que sea gratis y se pueda usar sin pagar de forma legal sí que lo es.

¿Es realmente necesaria otra batallita?

Sí, lo es. Estáis en mi web y ya me conocéis.

Supongamos que el fabricante de mi coche, en este caso Ford, fuera un fabricante libre. Me daría los planos del motor y una lista de componentes “marca blanca” para que yo me mantuviera la máquina, si me apetece. Podría incluso cambiar el logotipo de Ford y me mantendrían la garantía. ¿Alguien piensa que los talleres quebrarían?. Yo soy un usuario de los coches. Los uso para ir a sitios y lo que me interesa es la capacidad que tienen de desplazarme a mí y a la carga que lleve. Pero no me interesan los coches. Vamos, que no quiero tocar un motor, porque además no tengo ni idea. Pues con los ordenadores, estimados colegas y predicadores de la Verdad Libre (GPL?, GPL2?, ASL?, es verdad, aquí hay varias verdades, igual que cada religión tiene la suya…) pasa lo mismo.

Repeat after me, fanboys of free as in speech: “No podemos pedirle al 99,99% de los usuarios que aprendan a programar en C, para tener la libertad de poder modificar ellos mismos su sistema”. Porque simplemente no quieren.

Geek Felino (click para ir a la galería del autor en Flickr)

Geek Felino (click para ir a la galería del autor en Flickr)

Las ideas del Software Libre, tan pregonadas por Richard Stallman, funcionan bien cuando se dirigen a la comunidad a la que estaban dirigidas inicialmente: a los programadores. Bueno, debería decir a algunos programadores. Uno de los problemas del Software Libre (y uno de sus mayores alicientes, según como se mire) es que toda la responsabilidad está en nuestro lado. Aquí no hay una gran empresa que nos de soporte (y nos cobre por ello). Es el propio usuario el que debe mantener su propio sistema, con la ayuda de la comunidad, y con todo lo que ello implica. Hay que aprender cosas. Y leer mucho. Y probar y dedicarle tiempo. Y ser conscientes de que la responsabilidad es nuestra, de que no podemos quejarnos de una empresa que nos ha vendido “basura”.

Y que la audiencia en la que piensan muchos de los gurús del S.L. siguen siendo los programadores lo demuestra las preocupaciones mostradas por Linus Torvalds sobre el tamaño del núcleo de Linux. A un usuario le da igual si el kernel pesa unos megas más o menos. Nunca lo va a compilar, ni se va a leer el código. Pero a los programadores ciertas cosas les ponen histéricos. Por eso a Linus le preocupa que el Kernel esté engordando. No pasa nada por engordar: le pasa a los S.O. que maduran, que evolucionan, que se usan. Lo peor que le puede pasar a un programa es que su código no cambie: entonces estará muerto.

Productos Sorfware Libre que triunfan

Creo que ésta es la parte curiosa del asunto. Hay productos que son libres y que han triunfado. Como Firefox. Como el servidor web Apache (httpd). Como el JDK de Java. O Eclipse, entre los programadores. Y otros tantos. ¿Porqué estos triunfan pero Linux sigue esperando su “año de Linux en el escritorio”?. Desde mi punto de vista, por varias razones:

  • Firefox es simplemente mejor que IE. Tiene solapas. Solapas. Hoy en día cualquier navegador tiene solapas. Pero antes había que abrir una ventana nueva por cada página que queríamos ver. Y eso eran muchas ventanas abiertas. Lo que significaban muchos iconos en la barra de tareas de Windows. Y mucho tiempo perdido pulsando Alt + Tab hasta encontrar de nuevo la web que buscábamos. Cuando aparecieron las solapas, fue una revolución. Y detrás vinieron los plug-ins de Firefox. Hoy en día hay pocas cosas que Firefox no pueda hacer. Es una auténtica navaja suiza.
  • La gente solo sabe que es bueno, que es más seguro que IE, que hace más cosas… y que no tiene coste.
  • Firefox es una marca. Linux no. Desde la fundación Mozilla se han esforzado por crear una marca única, luchando contra varios problemas (Firefox comenzó con otro nombre, que estaba registrado: FireBird). Han creado un logotipo reconocible. Recuerdo cuando se lanzó la v1.0 de Firefox, que se pidieron donaciones para publicar en el New York Times un anuncio a toda página. Es tan reconocible que por culpa de una camiseta de Firefox, en esa época, me reconoció otro friki de lo libre en un aeropuerto y estuvimos hablando. Y por cierto, da igual que estés en Linux, Windows o Mac: siempre hay un Firefox disponible y siempre con el mismo icono.

Firefox, ese gran navegador

Firefox, ese gran navegador

Y estas son las tres claves de todo producto:

  • Ser bueno en lo que hace
  • Tener un mejor coste total de propiedad que las otras alternativas
  • Ser un producto: es decir, tener identidad propia entre otras cosas

Pensemos en otros productos que nos gustan (al menos a mí) y veremos que se cumplen estas tres reglas: los productos de Apple, los Paradores de Turismo, los mantecados y polvorones de Estepa, los porquets de Camprodón, …

En el caso de Linux:

  • Es bueno, si estás dispuesto a permanentemente parchear el sistema. Cosas que antes funcionaban, con la siguiente actualización pueden dejar de funcionar, mágicamente. Un ejemplo, que no tiene por qué ser significativo, pero que me molesta bastante: el soporte de Tablet PC que lleva Ubuntu. Cada vez que se actualiza Ubuntu, hay que andar parcheando el fichero de configuración de las X porque se pierde el soporte de dispositivos Wacom. Uno, que ya es perro viejo, tiene una copia de seguridad del fichero de configuración de las X, y cada vez que actualizo el sistema gráfico, sobrescribo el ficherito… Linux es un buen S.O. UNIX. Lo uso desde hace muuuchos años, y en forma exclusiva en casa (hasta que me pasé a Mac) desde 2001. En el trabajo es mi día a día. Pero para un usuario normal… es demasiado complicado y punto. Ahora, todos los GNU-trolls del globo hispanohablante (y con ayuda de Google Translator algunos más) comentarán que no, que el problema no es el sistema, son los usuarios contaminados por su experiencia anterior con Windows, etc. Ya, ya, pero aunque sea más eficiente poner el volante del coche en medio, yo lo prefiero a la izquierda y los ingleses a la derecha. Qué le vamos a hacer. Y por cierto, me gusta que la gente comente :-)
  • Es gratis si hablamos de licencias. Pero hay que invertir tiempo en aprender a usarlo. En cualquier caso, lo recomiendo: aprender a usar cualquier UNIX es una experiencia que nos hará aprender de todo, pero sobre todo cosas de Windows :-)
  • Pero (y es el problema más gordo que tiene) Linux no es un producto. Cuando tienes que desgañitarte con tu amigo del alma para explicarle que estás hablando de Linux, no del kernel, o de las diferentes distribuciones, o que es GNU/Linux y qué significa eso… es que algo va mal. No hay que explicar qué es Windows. O qué es la Coca-Cola. O un Mercedes. o Firefox. Pero con Linux la cosa cambia: ¿hablas de Ubuntu o de Red Hat?. ¿Del kernel o del S.O.?. Aquí, ni los expertos se ponen de acuerdo: hay una página de desambiguación en la Wikipedia. Mal síntoma.

Linux nunca pintará nada en el Escritorio: Ubuntu puede que sí

Bill recomienda Ubuntu (click para ir al autor)

Bill recomienda Ubuntu (click para ir al autor)

Y es que Ubuntu sí que es un producto. Es conocido. Tiene su propia marca. Se basa en Debian, luego tiene todo lo bueno de Linux, pero simplificado. Hay una hoja de ruta clara y actualizaciones predecibles. Por eso, si algún Linux va a triunfar masivamente en el mercado va a ser Ubuntu. Además, hay empresas detrás que pueden dar los servicios que administraciones y otras empresas necesitan. Y generar mejoras para el resto de usuarios domésticos.

Aunque, por supuesto, todos los supuestos defensores de “lo libre”, en lugar de hacer lo que ellos quieran y dejar que la gente use Ubuntu, o no lo usen, o que usen MSDOS si quieren, los tacharán de traidores, por usar software impuro que no viene de repositorios 100% GPL2. Este tipo de defensores de la libertad en el uso del software me resultan divertidos: eres libre si no usas Windows y haces exactamente lo que ellos dicen. Si no, envueltos en la bandera de protegerte de las peligrosas consecuencias que tendrá usar software sólo 99% libre, te pondrán a caer de un burro para que repares tu error. Ha pasado con Miguel de Icaza recientemente. Uno de los impulsores de Gnome, que ha escrito tanto y tan buen software, sólo porque quiere ser 99% libre ya es un traidor.Y son estas disputas internas las que ocasionaron que apareciera KDE. Así, en lugar de tener un escritorio como el de Mac, Linux tiene múltiples gestores de ventanas casi-funcionales. Y que no me hablen de Beryl y el cubo de marras. Muy bonito visualmente, pero es como el Aero de Vista: no sirve para nada, salvo para hacer un video en YouTube.

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Haciendo el Enjuto mojamuto con mi pda

Asi llevo un rato, como en el episodio de enjuto mojamuto “el peor dia de mi vida”, reiniciando el Windows Mobile 5 de mi iPaq hw6915, “apagando y encendiendo el router”, que se traduce en apagar el teléfono, encenderlo, meter el pin y volver a conectar a la red GPRS, reiniciando win mobile de nuevo…

Lo peor que puede pasarle a una persona en la vida es que se acostumbre a una tecnología que siempre funciona y que de repente falle. La frustración, e incluso el pánico que se generan cuando las cosas no funcionan “como siempre” son enormes. Pensemos en lo que pasa cuando hay un apagón largo. O el pánico que se desató cuando la red movil de vodafone cayo en españa. O lo que nos cabrea que no arranque el coche “justo ahora”. O el típico remedio casero para arreglar cualquier aparato electrónico que falla: darle un golpecito.

Somos, como en casi todas las ocasiones, animales pasionales y no racionales. No pensamos en los cientos de veces que en los ultimos años ese coche se ha encendido a la primera, o ese modem se ha conectado a internet. Porque si fuéramos un poquito más listos simplemente intentaríamos solventar el problema dando un rodeo. Aunque lo normal sera que sigamos un rato probado con el dedo en el reset, por si acaso.

Y el caso es que mientras hacía todo ésto he conseguido escribir este texto en la iPaq… No tenemos remedio.

Os dejo con Enjuto, que lo explica mejor que yo:

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