Feb 04

Mal vamos cuando me he tenido que hacer un mapa de red para enterarme de algunas máquinas (las principales) que tengo por casa. Digo algunas, porque no están todas. Están las fundamentales de trabajo y ocio, pero no aparecen mis iPhones ni algunas otras que colecciono y se pueden conectar a la red (Amiga 1200, Amiga 600, Sun Solaris, PowerMac G3, Pentium IV, etc.).

El esquema de red de mi casa :-)

El esquema de red de mi casa :-)

¿Que para qué quiero tantas máquinas? ¡Eso mismo empiezo a preguntarme yo! Unas las he comprado por trabajo (el Dell Inspiron 9400 fue mi portátil de trabajo hace tres años), otras por gusto (mi MacBook Pro, o el PowerMac G5, aunque ahora son mis herramientas principales de trabajo). Otros me los he ido encontrando por el camino y, a fin de cuentas, a todo Geek le gusta almacenar cacharros con los que trastear. Si no, no nos llamaríamos Geeks :-)

Tengo que escribir un post de mi escritorio actual y cómo y para qué utilizo cada ordenador. Y también voy a empezar a soltar lastre. Ahora que acabo de ver este mapa, me ha entrado pánico :-)

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Nov 13

No, no es éste un post místico, hablando de que, gracias al iPhone, he visto la luz. Aunque, bueno, también. A fin de cuentas, gracias al iPhone va a cambiar mi vida pronto, pero eso es otra historia y ya habrá tiempo de contarla. Así que no me ha pasado como en todas las películas de cárceles americanas, donde siempre hay algún preso diciendo “que ha encontrado a Jesús, que si Jesús esto y Jesús aquello y ahora soy una mejor persona”. Pese a que el mote del iPhone sea el “Jesus Phone“.

El problema viene de las zonas de aparcamiento en el centro de Sevilla. Cada vez son más escasas y me encontré con una a las 12 de la noche. El problema: tenía una placa de prohibición: puedes dejar tu coche aquí, pero a las 7 de la mañana se lo puede llevar la grúa municipal. Como no está la cosa para muchas multas, me propuse levantarme temprano, a las 6:45, ducharme e ir a por el coche. Llegaría antes al trabajo, a Isotrol, y punto. Así aprovecho mejor la mañana, sin interrupciones, y puedo concentrarme en el trabajo, que es de lo que se trata ¿no? Pero no contaba yo con mi querida amiga, la Compañía Sevillana de Electricidad, más conocida hoy día como Endesa.

A las 6:45 me despertó la alarma de mi iPhone 3G S, pulsé el interruptor de la luz… y nada. Debo de estar dormido, así que apagué y encendí la luz un rato hasta que me di cuenta del problema. ¡Ya se ha fundido la bombilla! -pensé. Pero no, no había luz. En todo el bloque. Comprobé mi cuadro eléctrico y estaba todo en orden. Llamé al número de averías de Endesa (que llevo grabado en el iPhone, lo cual no es buena señal) y me informaron de que en 60 minutos estaría todo solucionado… ¡Qué bien!. O me voy sin ducharme como un guarro o me multan por dejar el coche en prohibido, ¡qué buena perspectiva!. Gracias, Endesa, por hacer mi vida un poco más difícil. Como dijo el genio: “¿para qué vivir tranquilo pudiendo vivir crispado?”.

Así que decidí ducharme, aunque no se veía nada dentro del piso. Negro como la boca de un lobo negro con dientes negros después de comerse una paella de arroz negro. Tengo una linterna para las emergencias, de esas que no tienen pilas y necesitan que permanentemente estés accionando una palanca para que una pequeña dinamo encienda unos LEDs. Es decir: o veo dónde está el jabón o me ducho, pero ambas cosas no. ¡Si tuviera una linterna con pilas! Y fue en este punto de desesperación cuando vino el iPhone a socorrerme. Bueno, los iPhones. Además de mi nuevo iPhone 3G S, que conseguí hace poco tras hacer una portabilidad de Orange a Movistar, sigo conservando mi iPhone 3G libre. Así que, con la aplicación Flashlight (para que luego se rían de las linternas que hay en la App Store) que tengo instalada en ambos iPhones, pude ducharme apuntando las dos pantallas hacia mi. La luz era tenue, como con velas, pero al menos me veía los pies asomando por debajo de mi barriga.

iPhone 3G S, 3G y iPod Touch

iPhone 3G S, 3G y iPod Touch

Si, ya se que todos hemos usado el móvil como linterna alguna vez. Pero, al menos yo, nunca había tenido tan buena luz en una situación tan oscura. Aquí es donde la pantalla del iPhone triunfa, ya que es muy brillante y, en completa oscuridad, es enorme. Cuando terminé de ducharme y vestirme, entre la luz de la luna que entraba por la puerta abierta del apartamento y el amanecer, pude salir de casa y evitar la multa.

Ahora sólo queda que alguien escriba una novela sobre los illuminati del iPhone…

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Oct 27
Foto de un dentista, sacada de Flickr

Foto de un dentista, sacada de Flickr

Aquella tarde, Pepito Pérez llegó sudando copiosamente al dentista de su barrio. Por supuesto que estaba en una segunda planta y, por supuesto, el ascensor estaba estropeado. Con cada latigazo de su muela un escalofrío le recorría la espinal dorsal y se olvidó de su miedo a los dentistas, del sonido del torno, del sabor amargo de la anestesia…

Se sentó en el sillón, tras esperar lo que le pareció una eternidad (lo suyo era una emergencia) y le dijo al dentista:

  • doctor, esta muela me está matando, ¡Sáquemela, por favor!

a lo que el dentista, mirándole perplejo y quitándose la mascarilla (el cubrebocas) le respondió:

  • mi querido Pepito, veo que tu uso habitual de otros servicios y tu nivel de ignorancia te hacen creer que soy médico. Pero no, soy dentista. Y lo que tienes mal es un canino, no una muela. Además, probablemente con una endodoncia te baste, no hay necesidad de una extracción…

¿Alguien se imagina, dónde mandó pepito a aquel dentista? Pepito lamentó no disponer de un teclado como éste para esa misión, pero le dejó muy claro, entre gritos, al de blanco, que fuera médico, dentista o churrera, a él le dolía un diente, y que acabara con el dolor, que luego para cobrar no íbamos a ser tan detallistas…

Parecerá una exageración, pero esto es lo que te encuentras en ciertos círculos informáticos cuando te tratan de convencer de que Sí, éste es el año de Linux en el Escritorio, sólo porque es libre. Y aquí está la clave: para un usuario normal (el 99,99% de los usuarios de una plataforma) que el Software sea libre no le aporta nada, no es una característica conocida y por tanto deseable. Que sea gratis y se pueda usar sin pagar de forma legal sí que lo es.

¿Es realmente necesaria otra batallita?

Sí, lo es. Estáis en mi web y ya me conocéis.

Supongamos que el fabricante de mi coche, en este caso Ford, fuera un fabricante libre. Me daría los planos del motor y una lista de componentes “marca blanca” para que yo me mantuviera la máquina, si me apetece. Podría incluso cambiar el logotipo de Ford y me mantendrían la garantía. ¿Alguien piensa que los talleres quebrarían?. Yo soy un usuario de los coches. Los uso para ir a sitios y lo que me interesa es la capacidad que tienen de desplazarme a mí y a la carga que lleve. Pero no me interesan los coches. Vamos, que no quiero tocar un motor, porque además no tengo ni idea. Pues con los ordenadores, estimados colegas y predicadores de la Verdad Libre (GPL?, GPL2?, ASL?, es verdad, aquí hay varias verdades, igual que cada religión tiene la suya…) pasa lo mismo.

Repeat after me, fanboys of free as in speech: “No podemos pedirle al 99,99% de los usuarios que aprendan a programar en C, para tener la libertad de poder modificar ellos mismos su sistema”. Porque simplemente no quieren.

Geek Felino (click para ir a la galería del autor en Flickr)

Geek Felino (click para ir a la galería del autor en Flickr)

Las ideas del Software Libre, tan pregonadas por Richard Stallman, funcionan bien cuando se dirigen a la comunidad a la que estaban dirigidas inicialmente: a los programadores. Bueno, debería decir a algunos programadores. Uno de los problemas del Software Libre (y uno de sus mayores alicientes, según como se mire) es que toda la responsabilidad está en nuestro lado. Aquí no hay una gran empresa que nos de soporte (y nos cobre por ello). Es el propio usuario el que debe mantener su propio sistema, con la ayuda de la comunidad, y con todo lo que ello implica. Hay que aprender cosas. Y leer mucho. Y probar y dedicarle tiempo. Y ser conscientes de que la responsabilidad es nuestra, de que no podemos quejarnos de una empresa que nos ha vendido “basura”.

Y que la audiencia en la que piensan muchos de los gurús del S.L. siguen siendo los programadores lo demuestra las preocupaciones mostradas por Linus Torvalds sobre el tamaño del núcleo de Linux. A un usuario le da igual si el kernel pesa unos megas más o menos. Nunca lo va a compilar, ni se va a leer el código. Pero a los programadores ciertas cosas les ponen histéricos. Por eso a Linus le preocupa que el Kernel esté engordando. No pasa nada por engordar: le pasa a los S.O. que maduran, que evolucionan, que se usan. Lo peor que le puede pasar a un programa es que su código no cambie: entonces estará muerto.

Productos Sorfware Libre que triunfan

Creo que ésta es la parte curiosa del asunto. Hay productos que son libres y que han triunfado. Como Firefox. Como el servidor web Apache (httpd). Como el JDK de Java. O Eclipse, entre los programadores. Y otros tantos. ¿Porqué estos triunfan pero Linux sigue esperando su “año de Linux en el escritorio”?. Desde mi punto de vista, por varias razones:

  • Firefox es simplemente mejor que IE. Tiene solapas. Solapas. Hoy en día cualquier navegador tiene solapas. Pero antes había que abrir una ventana nueva por cada página que queríamos ver. Y eso eran muchas ventanas abiertas. Lo que significaban muchos iconos en la barra de tareas de Windows. Y mucho tiempo perdido pulsando Alt + Tab hasta encontrar de nuevo la web que buscábamos. Cuando aparecieron las solapas, fue una revolución. Y detrás vinieron los plug-ins de Firefox. Hoy en día hay pocas cosas que Firefox no pueda hacer. Es una auténtica navaja suiza.
  • La gente solo sabe que es bueno, que es más seguro que IE, que hace más cosas… y que no tiene coste.
  • Firefox es una marca. Linux no. Desde la fundación Mozilla se han esforzado por crear una marca única, luchando contra varios problemas (Firefox comenzó con otro nombre, que estaba registrado: FireBird). Han creado un logotipo reconocible. Recuerdo cuando se lanzó la v1.0 de Firefox, que se pidieron donaciones para publicar en el New York Times un anuncio a toda página. Es tan reconocible que por culpa de una camiseta de Firefox, en esa época, me reconoció otro friki de lo libre en un aeropuerto y estuvimos hablando. Y por cierto, da igual que estés en Linux, Windows o Mac: siempre hay un Firefox disponible y siempre con el mismo icono.

Firefox, ese gran navegador

Firefox, ese gran navegador

Y estas son las tres claves de todo producto:

  • Ser bueno en lo que hace
  • Tener un mejor coste total de propiedad que las otras alternativas
  • Ser un producto: es decir, tener identidad propia entre otras cosas

Pensemos en otros productos que nos gustan (al menos a mí) y veremos que se cumplen estas tres reglas: los productos de Apple, los Paradores de Turismo, los mantecados y polvorones de Estepa, los porquets de Camprodón, …

En el caso de Linux:

  • Es bueno, si estás dispuesto a permanentemente parchear el sistema. Cosas que antes funcionaban, con la siguiente actualización pueden dejar de funcionar, mágicamente. Un ejemplo, que no tiene por qué ser significativo, pero que me molesta bastante: el soporte de Tablet PC que lleva Ubuntu. Cada vez que se actualiza Ubuntu, hay que andar parcheando el fichero de configuración de las X porque se pierde el soporte de dispositivos Wacom. Uno, que ya es perro viejo, tiene una copia de seguridad del fichero de configuración de las X, y cada vez que actualizo el sistema gráfico, sobrescribo el ficherito… Linux es un buen S.O. UNIX. Lo uso desde hace muuuchos años, y en forma exclusiva en casa (hasta que me pasé a Mac) desde 2001. En el trabajo es mi día a día. Pero para un usuario normal… es demasiado complicado y punto. Ahora, todos los GNU-trolls del globo hispanohablante (y con ayuda de Google Translator algunos más) comentarán que no, que el problema no es el sistema, son los usuarios contaminados por su experiencia anterior con Windows, etc. Ya, ya, pero aunque sea más eficiente poner el volante del coche en medio, yo lo prefiero a la izquierda y los ingleses a la derecha. Qué le vamos a hacer. Y por cierto, me gusta que la gente comente :-)
  • Es gratis si hablamos de licencias. Pero hay que invertir tiempo en aprender a usarlo. En cualquier caso, lo recomiendo: aprender a usar cualquier UNIX es una experiencia que nos hará aprender de todo, pero sobre todo cosas de Windows :-)
  • Pero (y es el problema más gordo que tiene) Linux no es un producto. Cuando tienes que desgañitarte con tu amigo del alma para explicarle que estás hablando de Linux, no del kernel, o de las diferentes distribuciones, o que es GNU/Linux y qué significa eso… es que algo va mal. No hay que explicar qué es Windows. O qué es la Coca-Cola. O un Mercedes. o Firefox. Pero con Linux la cosa cambia: ¿hablas de Ubuntu o de Red Hat?. ¿Del kernel o del S.O.?. Aquí, ni los expertos se ponen de acuerdo: hay una página de desambiguación en la Wikipedia. Mal síntoma.

Linux nunca pintará nada en el Escritorio: Ubuntu puede que sí

Bill recomienda Ubuntu (click para ir al autor)

Bill recomienda Ubuntu (click para ir al autor)

Y es que Ubuntu sí que es un producto. Es conocido. Tiene su propia marca. Se basa en Debian, luego tiene todo lo bueno de Linux, pero simplificado. Hay una hoja de ruta clara y actualizaciones predecibles. Por eso, si algún Linux va a triunfar masivamente en el mercado va a ser Ubuntu. Además, hay empresas detrás que pueden dar los servicios que administraciones y otras empresas necesitan. Y generar mejoras para el resto de usuarios domésticos.

Aunque, por supuesto, todos los supuestos defensores de “lo libre”, en lugar de hacer lo que ellos quieran y dejar que la gente use Ubuntu, o no lo usen, o que usen MSDOS si quieren, los tacharán de traidores, por usar software impuro que no viene de repositorios 100% GPL2. Este tipo de defensores de la libertad en el uso del software me resultan divertidos: eres libre si no usas Windows y haces exactamente lo que ellos dicen. Si no, envueltos en la bandera de protegerte de las peligrosas consecuencias que tendrá usar software sólo 99% libre, te pondrán a caer de un burro para que repares tu error. Ha pasado con Miguel de Icaza recientemente. Uno de los impulsores de Gnome, que ha escrito tanto y tan buen software, sólo porque quiere ser 99% libre ya es un traidor.Y son estas disputas internas las que ocasionaron que apareciera KDE. Así, en lugar de tener un escritorio como el de Mac, Linux tiene múltiples gestores de ventanas casi-funcionales. Y que no me hablen de Beryl y el cubo de marras. Muy bonito visualmente, pero es como el Aero de Vista: no sirve para nada, salvo para hacer un video en YouTube.

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Ago 08

Creo que sobran comentarios. Luego me quejo de que no tengo tiempo libre. Por cierto, tengo un canal de vídeos en YouTube, como todo el mundo (creo).

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Abr 12

<frikimode>

Desde luego, qué poco sabe uno de nada. Estudiando para la LPI-1, se me ocurrió mirar en Ubuntu si la shell sh era realmente un fichero o bien un enlace simbólico. Mi ego a duras penas me dejó escribir en la consola:

$ ls `which sh` -al
lrwxrwxrwx 1 root root 4 2009-03-30 22:58 /bin/sh -> dash

que es la forma super friki de decir: Hola, Linux, ¿me listas, por favor, con detalle (las opciones -al del ls), el fichero sh donde quiera que se encuentre en el disco duro (eso lo hace el which)?

Yo pensaba que el resultado sería bash, por la Bourne Again Shell, pero resulta que no, que tras leer en la Wikipedia me entero que en Ubuntu lo que viene por defecto como substituto de la sh es la Debian Alquimist Shell.

Bueno, la cosa no sería para tanto si no hubiera leído una referencia al Shebang. ¡Dios, qué es ésto! ¡Houston, tenemos un problema! El problema es que hay que leer más… El famoso Shebang no es más que la típica primera línea que se pone en los scripts de shell para asegurarnos de que se ejecutan con tal o cual shell. Un ejemplo de este uso lo tenéis en este viejo script.

</frikimode>

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May 02

Creo que voy a ser castigado por algún Ente Superior del mundo de los informáticos. Al menos, lo merezco. Debo confesar hoy mis pecados, que son muchos, y más aberrantes cuanto que no me he dado cuenta de ellos de tanto insistir en el vicio.

Hoy estoy trabajando. Pero no en la oficina. Estoy teletrabajando mediante una conexión vnc a mi ordenador de Isotrol. Es la forma de teletrabajo que más me gusta, ya que me permite sentirme “como en la oficina” pero con el pijama puesto. Accedo a todos mis ficheros de trabajo, el correo, etc., etc. Podría usar el web-mail, o el mail desde fuera con un cliente en mi portátil, pero al final, siempre necesitas algún fichero que espera pacientemente en tu disco duro. Claro, que hacer vnc a un equipo que está tras un firewall y cuya IP puede cambiar, ya que se asigna mediante DHCP no es algo tan sencillo como compartir el escritorio desde GNome, o instalar algún servidor de vnc. Podría haberme peleado con un http-tunnel, pero he preferido usar LogMeIn.

LogMeIn en funcionamiento

LogMeIn es un servicio en el que, tras registrarte, puedes empezar a añadir los equipos que controlarás remotamente. Añadir los equipos es tan sencillo como entrar en LogMeIn en el equipo que quieres controlar e instalar su propio programa de vnc. Este programa crea el http-tunnel e informa al servicio central de LogMeIn de si está encendido o no el equipo, la dirección IP que tiene, etc. Así, para conectarnos, bastará un navegador que soporte Java para poder acceder a nuestros equipos a distancia. Lo bueno de éste servicio es que:

  • no tengo que recordar direcciones IP ni otras historias tristes
  • es gratis (hay versiones avanzadas, pero la básicano tiene coste)
  • usa SSL (conexiones seguras encriptadas)
  • me permite gestionar varias máquinas de un vistazo
  • no hay que instalar nada en el ordenador desde el que accedo al “controlado”, luego podría entrar en mi equipo desde cualquier ordenador (de un amigo, en un ciber-café, etc.)

Evidentemente es un riesgo de seguridad enorme, ya que se accede a la parte “interna” de la red. ¿Cómo evitar este riesgo? Impidiendo que la gente se lo instale (tarde, en mi caso :-) ) o bien utilizando un firewall de aplicación, capaz de distinguir no sólo conexiones entrantes y salientes desde/hacia determinados puertos y ordenadores, sino de qué se habla en esas comunicaciones. El FW de aplicación utiliza la misma censura que existe en una carcel: abre las cartas, las lee y si ve algo sospechoso, las retiene. Si no lo tuviéramos, en la cárcel sólo se comprobaría que Scarface no le escribiera a sus compinches, pero no se haría nada con esas cartas familiares y entrañables a su “padrino”.

Bueno, pero volvamos al principio, que me pierdo. Todo tiene una forma natural de usarse. En Informática, ésto también se cumple. Y, como con el resto de las cosas, siempre existimos pecadores tratando de funcionar de manera “extraña”. Estoy teletrabajando. Con LogMeIn, contra una máquina XP de la oficina. Desde Safari, el navegador de mi MacBook Pro. Sólo ésto ya es rarito. Pero, claro, me estoy descargando mi correo personal. Y tengo el calendario iCal abierto, porque quiero sincronizar mi PDA HP iPaq hw6915, que hace un par de días que no lo hago. Y este calendario iCal, por supuesto, se está sincronizando, a su vez, con los calendarios de Google que uso para las citas de trabajo. Tengo otro ordenador encendido en la habitación, en el cual estoy duplicando un DVD mientras unos ficheros se van copiando a mi Time Capsule…

Y ahora, que suenen redobles. ¿Qué estoy haciendo con el ordenador del trabajo, al cual accedo desde LogMeIn? Estoy importando correo. He cambiado de cliente de correo y quiero, como es natural, mantener mis correos antiguos. Estoy migrando de Evolution a Thunderbird. Ésto en sí no es demasiado complicado: ambos programas usan el venerable formato mbox para almacenar los correos y además en varios sitios describen cómo migrar de uno a otro. Lo curioso consiste en que estoy migrando desde un Evolution cuyos datos están en una partición con formato Linux (ext3fs) a otra con formato Windows (ntfs).

Esto de usar 50 programas para tener la sensación de “trabajar” se podría asociar a un síndrome de déficit de atención para Frikis (NADD). Pero el usar un programa para acceder a un equipo, que a su vez no usa su sistema de ficheros nativos, que hace una emulación de nosequé mientras al final se está grabando otra cosa me parece de lo más aberrante.

Antes, uno usaba su MS-DOS con programas de MS-DOS. Nada de emulaciones, escritorios remotos o simulaciones de sistemas de ficheros extraños. Se usaban las cosas de manera natural. Hoy, con tantas posibilidades a nuestro alcance, es normal que pequemos. Aunque algunos ya aberrábamos desde pequeñitos y ejecutabamos MINIX en un 286 :-)

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Dic 17

Cuando uno se encuentra estas cosas en Internet entiende los estereotipos que ruedan por ahí sobre los informáticos…

Bueno, lo que molesta es mirarse al espejo y ver que encima los estereotipos se cumplen…

CorbataGeek

En ThinkGeek está esta corbata de 8 bits. Tendremos que comprar una :-)

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Ago 27

O al menos la gente que hace cosas como esta…

disk-combobulation

El artista es George W. Hart

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Jul 31

De anuncios inteligentes y frikismo informático (geekismo) va la cosa

Hace un tiempo una marca de automóviles (no recuerdo la marca ni el modelo, la verdad) estuvo emitiendo un anuncio en el que aparece Bruce Lee hablando de La Creación de la Forma sin Forma, del Jeet-Kune-Do, el estilo de lucha que inventó Bruce Lee y que mostraba en sus películas. Digo estilo de lucha y no Arte Marcial porque el objetivo último del Jeet-Kune-Do es obtener una forma efectiva de lucha mientras que el objetivo último de un Arte Marcial es construir mejores personas. Este objetivo, que aparece en muchas otras facetas de la vida (las religiones, el deporte, las teletiendas, los préstamos de los bancos que nos hacen tan felices, los anuncios de compresas,…) se consigue en la Artes Marciales mediante una práctica que inculca valores como: respeto, humildad, paciencia, esfuerzo, piedad, etc. Bueno, que me pierdo. Algún día hablaré más sobre las Artes Marciales, o mejor sobre una en particular, el Shorinji Kenpo.

Pero volviendo a lo que comentaba al principio, el texto del anuncio es algo como:

Empty your mind, be formless, shapeless…

like water

If you put water into a bottle it becomes the bottle,

If you put water into a teapot it becomes the teapot…

Water can flow, or can clash

Be water my friend…

Esto de poner a Bruce Lee hablando de filosofía cuasi-Zen para vender un coche es lo que ahora se llama publicidad inteligente. Es decir, se larga un anuncio con un chino hablando en inglés en España (probablemente el país de Europa donde menos Inglés se hable), sin explicar ni subtitular nada y se espera que se entienda que comprándote un coche determinado ya no te adaptas a la carretera, sino que eres la carretera. Esperemos que nadie aplique el mismo razonamiento a los anuncios de papel higiénico.

El caso es que ha llegado a la lista de I+D un envío con el siguiente texto, que los iniciados en C entenderán a la primera:

Empty your memory, with a free()…

like a pointer!

If you cast a pointer to a integer, it becomes the integer,

if you cast a pointer to a struct, it becomes the struct…

The pointer can crash…, and can Overflow…

Be a pointer my friend…

Para el resto, símplemente comentar que los informáticos cada vez somos más geeks (por cierto, un geek es un friki en versión informática).

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Dic 22

Una imagen del kernel de Linux

Sí, aunque no se crea nadie, la imagen que aparece aquí es una representación gráfica del kernel de Linux. Con casi 200 MB de código fuente, parece que Linux está dejando de ser un sistema experimental, usado únicamente por geeks y frikis en las universidades.

Este mapa es interactivo, de forma que se puede ir pulsando sobre una zona y se va haciendo zoom en ella, entrando más y más hasta llegar al corazón del sistema, donde nos espera Tux. A mi me recuerda a la representación gráfica del Conjunto de Maldrelbrot. En cualquier caso, es espectacular.

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