Mar 15
O tras un rm -rf en Linux (p.ej. Ubuntu) o tras enviar algo a la papelera y vaciarla, ya sea en Windows o en Mac.

Hola. Si has llegado a este post desde un buscador, desesperado por recuperar tus datos, sólo tres puntos a considerar:

  • respira y relájate. El daño ya está hecho. Con la cabeza en su sitio recuperarás lo que puedas sin ahondar aún más en el desastre
  • no vayas a enfadarte conmigo si lo que aquí pongo no te funciona. Te puedo aclarar dudas, pero no hacer milagros. Recuerda que quien vació la papelera no fui yo :-)
  • lee la receta que viene a continuación, aplícala, y si recuperas tus datos dame las gracias en un comentario, contándome tu experiencia. ¡Ánimo!

Al resto, a los que (todavía) no habéis metido la pata, tras la receta contaré cómo metí la pata y mi historia de recuperación de datos. ¡Sí, otra batallita!

Cómo recuperar los datos tras el rm -rf

  1. No borres nada más, no toques el ordenador, no instales nada. Cuanto más utilices el disco duro, más datos se leerán de el, pero también se grabarán. Los ficheros que has borrado están aún en tu disco duro y probablemente los puedas recuperar. Pero si te pones a grabar cosas, la probabilidad de que uno de los bloques ocupados por tus archivos se sobreescriba crece y crece. Si puedes (y sabes que tu ordenador arrancará luego), apaga el ordenador y lee esto desde otro.
  2. Si has borrado parte del S.O., apagar el ordenador es el menor de tus males. Siempre puedes arrancar con un disco live de Ubuntu (o un USB arrancable de Windows, p.ej. creado con BartPE o de Mac OS X), copiar los datos en un disco USB / Firewire externo y reinstalar. Voy a suponer que has perdido ficheros de datos, y que el S.O. está OK.
  3. Herramientas que necesitas:
    1. Un disco externo donde guardar la información que vas a recuperar, con suficiente espacio libre. Si tienes uno lleno de películas bajadas de Internet, las borras que siempre podrás bajarlas de nuevo y haces sitio. Lo primero es lo primero.
    2. El excelente programa PhotoRec, utilidad de recuperación de datos para Linux, Mac, Windows y casi cualquier S.O. moderno.
    3. Paciencia, muuuucha paciencia. Recuperar los datos es un proceso muy largo (dependiendo del tamaño de los discos). Para que calcules, 200 GB tardaron más de 24 h.
    4. Opcional. Un disco de arranque externo USB en el que puedas instalar PhotoRec, para hacer la recuperación desde ese disco, leyendo el interno en el que has borrado, y grabando en otro disco USB que pinches para recibir los datos rescatados.
    5. Opcional. Una SAI si el equipo no es un portátil. No quiero imaginarme lo divertido que debe ser estar en medio de la recuperación y que se vaya la luz…
  4. ¿Ya lo tienes todo? Arranca con tu disco externo o instala PhotoRec en el sistema a salvar, y ejecútalo. Lo debes lanzar desde una consola, mejor si tienes privilegios de administrador: cmd.exe en Windows, Terminal en Mac OS X, Gnome Terminal en Linux, etc. En el caso concreto de Mac está en una carpeta llamada Darwin dentro de la carpeta que se descomprime al bajar el fichero.
  5. Si no tienes privilegios de administrador, en Ubuntu Linux y Mac OS X se obtienen escribiendo en la consola: sudo su e introduciendo tu clave de inicio de sesión.
  6. Sí, es muy feo, es el típico programa de MS-DOS que corría sólo con modo texto. Pero ¿para qué lo quieres bonito? Lo que quieres son tus datos. Y es GPL. Luego coste cero. Todo el programa se maneja con las teclas de cursor y el Enter. Aquí no hay ratón que valga.
  7. Escoge el disco donde están los datos perdidos. En Windows te aparecerán las letras de unidad.
  8. A continuación hay que indicarle el tipo de tabla de particiones que tenemos. Normalmente Intel funcionará con Linux y Windows, EFI GPT con los Macs nuevos (con procesadores no PowerPC) y Mac con los macs PowerPC.
  9. Ahora podemos pasarle opciones sobre los ficheros que queremos recuperar (p.ej., para que sólo busque fotos, o sólo archivos comprimidos, etc.)
  10. Finalmente le indicamos el disco destino de la recuperación. Muy importante: que no sea el mismo desde el que recuperas. Puedes sobreescribir datos que estás intentando recuperar.
  11. Cuando termine la recuperación, tendrás un montón de carpetas, cada una con 500 ficheros. PhotoRec, va recuperando pero para no hacer los directorios muy largos, cuando llega a 500 para y crea una nueva carpeta. Los nombres de los ficheros se los va inventando.
  12. Ahora viene lo duro. Localizar tus ficheros. Yo te recomiendo que hagas búsquedas por tipo de fichero, por ejemplo, que busques todos los .MP3 que están en esas carpetas, o todos los .DOC, etc. Ir viendo una a una puede ser desesperante, ya que te encontrarás todo tipo de ficheros recuperados que probablemente sean basura para ti.

Mi experiencia (doble) con PhotoRec

Por desgracia (o por suerte, nunca se sabe) he tenido que tratar con PhotoRec dos veces seguidas en un corto espacio de tiempo. La primera, tras lanzar un rm -rf donde no debía en Mac OS X y la segunda para recuperar las fotos de una tarjeta Memory Stick Pro Duo que no se podía leer. ¡Vamos con la primera experiencia!

Borrando donde no se debe en Mac OS X

Mac OS X monta los volúmenes (particiones, discos externos, etc.) en una carpeta llamada /Volumes. En esta carpeta se monta, por ej., mi Drobo. Concretamente debe montarse en /Volumes/Drobo. Pero hay veces que se me olvida apagar el Drobo antes que el PowerMac G5 al que está conectado y, por un fallo documentado esta carpeta no se borra. Resultado: en el siguiente arranque Drobo detecta que ya existe una carpeta con nombre Drobo y crea otra “Drobo 1″. Y así hasta el infinito. Feo. No me gusta. Solución: borrar las carpetas “Drobo*” para que no se acumulen. Aquí en donde entra el rm -rf /Volumes/Drobo 1/, pero por causas que no acierto a concretar, escribí como rm -rf /Volumes/. Resultado: todos los discos conectados al Mac, preparados para ser exterminados. Todos. Los dos discos duros internos, los discos por red (Time Capsule). El Drobo no, porque antes de estas operaciones lo suelo apagar. Menos mal que fui rápido y sólo se borró el segundo disco duro interno del G5. Sólo. 200 GB a la basura.

¿Y no tenías backup? Bueno, la mayoría del contenido era prescindible: cosas bajadas de Internet (que se vuelven a bajar). Pero había algunas películas de vídeo propias que no tenía pasadas a ningún sitio. ¡Gosh!. ¡La liamos!. Y aquí es donde ha entrado PhotoRec. He podido recuperar gran parte de los vídeos, que es lo que me interesaba. El resto ni lo he buscado. Y han aparecido fotos que habían estado en ese disco pero había borrado, MP3s, de todo. Es curioso cuando recuperas datos, las cosas que pueden llegar a aparecer.

Al final la cosa no ha sido tan grave, pero necesito urgentemente un plan de backup (y probar los restores). A ver qué puedo organizar con lo que tengo (y, a lo mejor, ampliando un poco mi Drobo) y cuando lo tenga lo pondré por aquí.

Recuperar una tarjeta de memoria irrecuperable

Una amiga me trajo una tarjeta, en teoría llena de fotos, pero que no era capaz de ver con la cámara. Le decía que debía formatearla. Un poco radical ¿no?. Así que decidí ayudarle: igual con mi PSP, o conectando la tarjeta al lector de MS Pro Duo de mi Dell Vostro 1510 la cosa mejorase. Pues no. No hay forma. No se puede leer la tarjeta. Varias máquinas, varios S.O. y misma respuesta.

¿Solución? Hacer lo que nos pide. Formatear la tarjeta y luego usar PhotoRec. A fin de cuentas, la mayoría de tarjetas de memoria vienen con formato FAT32, así que formatearlas no es más que escribir algunos bloques del inicio del disco. El resto se queda como está. De esta forma, PhotoRec (esta vez corriendo en Windows 7 Ultimate) recuperó un 1GB de fotos sin ningún problema.

¿Y tu experiencia? ¿Cómo te ha ido recuperando datos? ¿Qué herramientas has usado? ¡Compártelo en los comentarios!

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Dic 26

Hoy comienza oficialmente “The back-up week”. Voy a intentar, en una semana, hacer copia de seguridad de todo, absolutamente de todo lo que he generado desde que me senté frente a un ordenador por primera vez en mi vida.

¿Ambicioso? Pues sí. Esto es como seguir una dieta: se intenta una y otra vez pero siempre se falla. Cuando empezamos a hacer copia de seguridad estamos seguros, convencidos de la necesidad de hacer la copia. Pero a medida que vamos avanzando, nos vamos encontrando con aquel cartel que hicimos para un cumpleaños de hace 10 años, que usaba Printmaster plus (vetusto programa que funcionaba en MS-DOS, no en Windos 3.11, sólo en MS-DOS) y ¿no vamos a echarle un vistazo?. Pero claro, para verlo hay que instalar el PM+ y ahora ya no tenemos MS-DOS. Pero bueno, ¿para qué están las máquinas virtuales?. Con nuestro VMWare nos instalamos un PC con MS-DOS en un momento y ya podemos verlo, y …

Y se pasa el día y estás jugando sólo cinco minutos a auqel juego con el que pasaste horas y horas hace un tiempo. O viendo las fotos de las navidades pasadas. O incluso intentando compilar aquel programa que era ANSI-C en Linux porque seguro que funciona.

¿Cuál es la solución para los que tenemos el síndrome de falta de atención y empezamos una cosa sin ser capaz de fascinarnos por la siguiente? Hacernos un plan. Por escrito. Ya sea en un papel o en un documento de Word. En mi caso, este plan lo voy a anotar a continuación, por si a alguien le sirve:

  1. En primer lugar, voy a “aligerar” los discos duros con cosas que son fácilmente copiables: películas en DivX, música en MP3, fotos de la cámara digital, etc. Se tira todo a DVD (ordenados o no, da igual) y se continúa. Tentación a salvar: ordenar las fotos, categorizar la música, buscar las carátulas de las películas por Internet para que quede más completo. El objetivo es hacer copia de seguridad. Otro día se pondrá todo bonito.
  2. Subir todo al repositorio CVS y luego pasar el repositorio a un DVD. Yo utilizo CVS aunque otra gente prefiera Subversion o incluso Visual Source Safe.
  3. Hacer copia de seguridad de la configuración de mis equipos (las carpetas /etc) para salvaguardarlo todo por si hay un desastre.
  4. Comprimir las carpetas de correo y pasarlas a CD. Ya no perderemos ni uno sólo de esos preciados mensajes del estilo “compra Viiiaaagggrrraaa”.
  5. Finalmente, cualquier otra cosa que haya bajado de Internet debe pasar a CD o DVD. El objetivo es poder formatear los discos duros y no perder ni un dato.

Como se puede ver, hay que llevar el síndrome de Diógenes digital al extremo. Aunque en mi caso tiene explicación: quiero reinstalar ambos ordenadores (mi servidor y el portátil) y ya de paso aprovecho para las copias de seguridad.

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