Fraudismo 101 – The Silver Bullet

Este post pertenece a la serie Fraudismo 101, dedicada a las fobias y filias del informático. Tras leer que Todos lo saben todo siempre puedes saber el por qué de tener siempre El agobio de repuesto

Te ha costado dominar este lenguaje. Bueno, dominar, dominar, tampoco, sin empujar, que para eso somos fraudistas, claro. Pero ya controlas algo y cuando miras en Stack Overflow hasta comprendes el código que vas a copiar y pegar. El IDE empieza a estar dominado. Igual que las librerías y frameworks que usas habitualmente.

Y entonces el mundo conspira contra ti y tu lenguaje deja de ser cool. Y tu jefe contrata un proyecto con una tecnología diferente que nadie en la empresa domina porque lo leyó en un blog. O tu cliente quiere hacer experimentos con una tecnología tan nueva que es inestable. Y quieres morir.

A recomenzar. Otra vez. Y van n. De nuevo eres novato AKA un inútil. Te lo han cambiado todo, pero total, como sólo es programar y tú eres un crack que esto en dos semanas te lo meriendas pues ahí lo llevas: nuevo proyecto con todo nuevo y más apretado en tiempo que los tornillos de un submarino.

Tu jefe te lo propondrá como un reto.

Un inciso: siempre que tu jefe use la palabra reto, corre en la dirección opuesta lo más rápido que puedas, sin mirar atrás. En silencio, pero sin parar. Ya te enviarán el finiquito a casa. Como si tu jefe fuera un infectado: huye. Reto significa en su idioma que ha vendido algo que no sabe cómo ejecutar y que ha encontrado al que se va comer ese marrón por el mismo sueldo: tú. Porque eso es un reto para ellos: arriesgar tu prestigio profesional haciendo algo totalmente nuevo sin formación ni apoyo. Sin planificación ni margen para error. Por supuesto por la misma pasta. Y lo harás, claro, porque eres el mejor, crack

Y cuando empieces y los problemas se amontonen, acabarás maldiciendo y soltando la frase mágica: “estoy harto de cambiar de lenguajes cada 5 años. ¿Es que no puedo aprender uno que me dure para siempre?”

The Silver Bullet.

La primera vez que llegué a esta conclusión fue al empezar a trabajar justo al terminar los estudios. Hasta ahora aprender lenguajes había sido en parte por necesidad (para aprobar) en parte por placer. Conocía o había visto BASIC, Pascal, C, C++, LISP, ADA, Prolog… Pero todo desde la teoría, proyectos personales, etc.

Cuando empecé en serio me pusieron con Access y VBA. Y tuve que desarrollar una App para hacer presupuestos y ventas, stock y demás en Access que corría en ¡15 puestos! De locos. Viniendo de C++ con mi proyecto fresco VB me parecía muy chulo porque era sencillo crear interfaces de usuario pero una calamidad como lenguaje. ¿Quién se ha llevado mis punteros a funciones? Cuando me empecé a enterar me moví de empresa y en unos meses tuve que programar en C, ver HTML (ni idea por entonces), hacer una App en Delphi, tocar VB 5.0 (no VBA ni Access, VB con Visual Studio). Y la presión subía y subía. ¡Estoy harto, quiero aprender de una vez ese único lenguaje multiplataforma, multiparadigma, que con darle a un botón genere desde una web hasta una aplicación Windows o Linux!

The Silver Bullet es una vieja aspiración que he aprendido a no desear. No desear lo que es imposible tener ayuda bastante a no frustrarte y no ser infeliz. Budismo básico de manual. Sí, hay que aspirar a más, a ser mejor persona y profesional: esto no es desear en negativo. Pero en mi caso querer tener la altura de Gasol sólo me generaría frustración: eso sí es desear con toda su carga peyorativa. Y con los años me he dado cuenta de una verdad inmutable:

una vez que aprendes un nuevo concepto de programación, el lenguaje con el que lo apliques es irrelevante.

Es lo que yo llamo “carpintería”. Lo difícil es entender el concepto, “hacer los planos”. La ejecución debe ser sencilla (si te gusta programar, claro).

Por eso, aprende sobre patrones. Lee sobre cómo otros escriben el código. Consulta guías de estilo de tu lenguage, y sobre todo pruébalas en pequeños proyectos. Descarta lo que no encaje contigo, tras reflexionarlo. Aprende lenguajes que no tengan nada que ver con lo que haces ahora: te inocularán conceptos que desconocías y que te gustaría que tu lenguaje tuviera. Pero ¡oh sorpresa!, casi seguro que o ya existen en tu lenguaje actual o hay una manera de simularlos. Así, aprendiendo otro lenguaje siempre acabas sabiendo más del “tuyo”, con el que empezaste.

Nunca vas a encontrar ese lenguaje que te llene al 100%, que nunca se cuelgue su IDE, que sea ultrarápido compilando, que tengba todas las librerías que necesitas, que se ajuste a todos los problemas… Bueno, ahora unos cuantos trolls estarán abalanzándose sobre Twitter para decirme “pero mi lenguaje hace”. Ya, pero otras cosas las hará peor, o no las hará. Nunca vamos a poder escaparnos de aprender distintos lenguajes ya que los lenguajes son sólo herramientas para el programador. Ni más, ni menos. Lo más importante: que el cliente sea feliz, que tu código sea todo lo bueno y bonito que puedas escribir con tu actual nivel de conocimientos, que sea económicamente rentable. Que lo hagas con Python o con COBOL poco importa: con ambos puedes escribir maravillas o cometer aberraciones contra natura.

Así que no busques esa Silver Bullet. Ya la has encontrado. Es tu cabeza y tu capacidad de programar. En cualquier lenguaje que te echen, que para eso eres un crack